Buscarán en Querétaro sancionar hasta con 8 años a quienes adulteren bebidas con fines delictivos
En Querétaro se impulsa una reforma para sancionar con penas de hasta ocho años de cárcel a quienes introduzcan sustancias en bebidas con fines delictivos, como facilitar robos o abusos.
La iniciativa fue presentada por el diputado Enrique Correa, quien plantea incorporar este tipo de conductas al Código Penal estatal, con el fin de atender un vacío legal y reforzar la protección de las personas.
La propuesta busca castigar a quienes, sin consentimiento, suministren químicos que alteren la voluntad de la víctima, una práctica que suele registrarse en espacios como bares, centros nocturnos o lugares de convivencia.

El legislador subrayó que, aunque en ocasiones se minimiza, este tipo de agresión representa un riesgo real, particularmente para jóvenes, al dejarlos en estado de vulnerabilidad.
El proyecto contempla sanciones de entre cuatro y ocho años de prisión, además de multas económicas, con agravantes en casos donde las víctimas sean menores de edad, mujeres, personas adultas mayores o exista algún vínculo de confianza con el agresor.
También establece que el delito podrá perseguirse de manera independiente, incluso si no se concreta otro ilícito, al considerar que el solo hecho de poner en riesgo la integridad de una persona ya amerita sanción.

