Calaverita de El Pueblito
Todos estábamos sentados en el jardín de El Pueblito, cuando pasa la calaca, y nos dice, vengan para acá muchachitos, vamos… todos formados y caminen despacito hasta llegar al Cerrito, ya todos encaminados, llegamos todos poco a poquito.
Entre panes de muerto, tamales y otras cosas, pasamos por la Callónda, Pedro Urtiaga y otras calles, Pasamos por el mercadito. La flaca, no, nos dejó comprar nada, Pero, llegando por la Quetzalcóatl, Todos nos sorprendimos. Ahí la calaca nos dijo: Ustedes, aquí, vinieron a reprobar solitos, Por eso, esto, no es la primaria, es la secundaria de El Pueblito. Ya me los llevo, van a descansar, todos juntos por reprobar toditos.
Todos estábamos tristes, no, por reprobar, algunos hicieron 15, otros, sí, la terminaron en tres o cuatro años. La catrina, solo nos quería castigar, porque nos íbamos de pinta, a la Cueva, al Jaral, Pita, Santa Bárbara o El Batán.
La Calaca, ya después, nos dijo. No, me los voy a llevar, pero quiero que aprendan que aquí se viene a estudiar, el otro año, los vengo a visitar, quiero que me inviten tamales, para ver el paseo del Buey. Ojalá se portan bien. Sí no, al pie del Cerrito, los voy a desconocer y en medio de los años, aún los van a ver.
Sobre todo, piensen lo que pueden llegar a ser, Estudiando siempre, en ustedes van a creer.

