De Acusaciones Mutuas y Ninguna Demanda
Guadalupe Elizalde
A ver, ustedes, mequetrefes, díganme: ¿secuestraron a 14 personas, entre ellos mineros, ingenieros y trabajadores ambientalistas de la mina Vizsla Silver Corp? ¿Se los llevaron para torturarlos como venganza porque los concesionarios no quisieron acceder ya a sus demandas; ¿los asesinaron y finalmente se deshicieron de sus cadáveres en las fosas que mantienen en el Verde, La Concordia, al sur del estado de Sinaloa? “Ya mero van a responder que sí, nosotros hicimos todo eso. ¿A quién se le ocurre?” – Mi abuelita demanda respuestas coherentes, y está frenética porque nos han vuelto a mentir, como si no supiéramos que el crimen organizado tiene participación en cuanto negocio redituable hay en el país, sobre todo donde hay plata, oro y hasta piedra de balastro. ¿O ya se nos olvidó que China se llevó un contenedor lleno por mar? ¡Hágame el favor! No es posible que mejor los investigadores sepamos cuánto les pidieron y que después, no conformes con la extorsión querían a cambio de permitirles trabajar la mitad de la producción. ¿Nos dirán el número de fosas clandestinas que hay en la región? Lo pregunto porque ya hay fotos aéreas de la zona. Quiero insistir en que se presente a Carlos Emilio Galván Valenzuela, chef duranguense, secuestrado en un bar de Mazatlán el 5 de octubre de 2025; Bar Terraza Valentinos, propiedad de Pity Velarde (Ricardo), encargado de Economía del estado de Sinaloa, quien renunciando se libró de cualquier investigación.
Da igual, porque el gobernador Rocha Moya no sabe nada de lo que ocurre en su estado, ni de los mineros desaparecidos, ni de lo que sucede el El Verde, y mucho menos acerca de los turistas desaparecidos (secuestrados) en Mazatlán, provenientes del Edomex y de la capital del país. “Yo no sé para qué lo tienen ahí, si no sirve de nada”, remata mi abuelita. Pero como aquí priva la protección central y hasta la internacional, pasemos a otro tema.
Como saben los lectores, el pasado miércoles salió a la venta un nuevo libro, éste escrito por Jorge Fernández Menéndez y quizá dictado por Julio Scherer Ibarra (hijo del gran periodista fundador de Proceso, Scherer García) cuya carrera no es la de periodista, y a decir de sus detractores, resultó muy listo para tejer redes de corrupción. Julio Scherer Ibarra fue Consejero Jurídico del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que puso en sus manos todos los líos de jueces y abogados que demandaban la atención del Estado. El libro al que me refiero se intitula “Ni Venganza ni Perdón” (Ed. Planeta) que en sí mismo contiene dos afirmaciones. Scherer, nunca se llevó bien con los morenistas más recalcitrantes que rodeaban a López Obrador. Las dos afirmaciones son : 1. No digo estas cosas por venganza. 2. Tampoco perdono lo que me hicieron. Pero cuál fue la afrenta que recogió Julio Scherer de manos del vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, quien con Claudia Sheinbaum es Coordinador de Asesores. Él habría sido “amigo de Sergio Carmona, el financiador de las campañas de AMLO y otros, a través de sus nexos con el narcotráfico, gracias al contrabando de combustibles”. Se dice en el libro que Julio Carmona (hermano) estaba en la Aduana de Reynosa, donde se instruyó el paso libre del contrabando (huachicol fiscal), a través de factureros y empresas fantsma. También embarra al gobernador de Tamaulipas, el morenista Américo Villarreal, en esta red. Curiosamente, el libro exculpa a Amlo, sugiriendo que él nada sabía. Pero, ¿ qué le deben los morenistas a Scherer? Pues otro libro. Éste publicado en 2023 por Penguin Random House (y Grijalbo), cuyo título es “Traición en Palacio”, El negocio de la Justicia en la 4T, escrito por el periodista Hernán Gómez Bruera. Este libro es lo contrario al que acaba de salir: en él se pulveriza a Julio Scherer Ibarra, nombrándolo el mayor corruptor de jueces y magistrados, y culpándolo de robar a manos llenas, sea por negocios o cobros de servicios, prestados y no prestados. Por cierto, el Capítulo 14 trata de la Cementera Cruz Azul y cómo intervino Julio en este fructífero y largo juicio, el cual preocupaba mucho a López Obrador. Según el autor, Amlo quería que los verdaderos cooperativistas recobraran lo que es suyo. No obstante, y sin saber quién dice verdad, tanto Antonio Marín como Víctor Velázquez (contrarios a Billy Álvarez) quedaron al frente de la cementera recuperada este 12 de febrero a las 4 am, por orden de un juez del Estado de México. Hubo balazos, violencia y 33 detenidos. Sería bueno que los interesados leyeran la versión contraria a Julio Scherer, o le preguntaran sobre este capítulo, por ser de gran interés público.

