De homicidios y ataques armados a una sentencia de 35 años: la caída de “El Alaska” en Querétaro
La condena de 35 años de cárcel impuesta a Eydan Yuniel, conocido como “El Alaska”, marcó el cierre de uno de los expedientes delictivos de mayor impacto registrados en Querétaro durante los últimos años, un caso ligado a ejecuciones, agresiones contra policías y el hallazgo de restos humanos abandonados en hieleras.
Las investigaciones que llevaron a su captura comenzaron tras un homicidio ocurrido el 10 de agosto de 2023 en la colonia El Parque, en la capital queretana.
Aquella mañana, alrededor de las 10:30 horas, hombres armados arribaron a un negocio de carnitas ubicado sobre avenida Peñuelas, casi en la esquina con calle Virtud, donde abrieron fuego en repetidas ocasiones contra un hombre identificado como Gonzalo, quien se encontraba dentro del establecimiento.
Elementos de emergencia acudieron al lugar para brindarle atención médica; sin embargo, la víctima falleció debido a las heridas provocadas por los disparos.
El asesinato provocó una amplia movilización de corporaciones de seguridad, ya que ocurrió en plena mañana y en una zona que cuenta con cámaras de videovigilancia, botón de auxilio y cercanía con instalaciones de la Policía Municipal.
De acuerdo con versiones de testigos, el presunto agresor escapó corriendo del sitio mientras llevaba consigo el arma utilizada en el ataque.
Conforme avanzaron las investigaciones, agentes de la Fiscalía General del Estado identificaron a Eydan Yuniel, alias “El Alaska”, como uno de los principales sospechosos del crimen.
Posteriormente, las autoridades detectaron posibles vínculos entre este homicidio y otros hechos violentos ocurridos en Querétaro.
Uno de los episodios que más conmocionó a la entidad se registró el 4 de diciembre de 2023, cuando fueron encontradas hieleras con restos humanos en la colonia Garambullo.
La Fiscalía confirmó en ese momento que las extremidades correspondían a víctimas de un doble homicidio y señaló que el sitio donde fueron abandonadas era frecuentado por consumidores de sustancias ilícitas.
Debido a la gravedad de los hechos y a la peligrosidad atribuida al imputado, “El Alaska” fue considerado uno de los objetivos prioritarios para las autoridades estatales, que incluso llegaron a ofrecer una recompensa de hasta dos millones de pesos para obtener información que permitiera su localización y captura.

