Formalizan donación de 257 piezas históricas al Museo de la Restauración de la República
En el marco del XXIII aniversario del Museo de la Restauración de la República, la secretaria de Cultura del estado, Ana Paola López Birlain, y Antonio Loyola Vera formalizaron la donación de 257 piezas de valor histórico que enriquecen el acervo y la colección permanente del recinto.
La firma representa un paso importante para el museo, ya que la colección permaneció durante 23 años bajo la figura de préstamo temporal o comodato y, con la formalización de esta donación, las 257 piezas se incorporan de manera definitiva al patrimonio cultural e histórico de Querétaro. Parte de ellas se exhibe en las seis salas permanentes del museo y otra se encuentra resguardada en archivo y biblioteca para fines de investigación, conservación y reserva.
Durante el acto donde se formalizó esta donación, la titular de la Secretaría de Cultura agradeció la confianza y generosidad de Antonio Loyola Vera y destacó la importancia de que este acervo quede al alcance de la sociedad, ya que contribuye al conocimiento y estudio de distintos momentos de la historia de Querétaro y de México.
“Cuando una colección deja el ámbito personal y pasa a formar parte de un acervo público, se convierte en una oportunidad para que muchas más personas puedan conocerla, estudiarla y disfrutarla”, expresó.

En tanto, Antonio Loyola Vera reconoció la rápida respuesta de la Secretaría de Cultura y de su titular para atender el proceso, reconocer el valor de la colección y concretar su formalización. Destacó que la disposición y voluntad para facilitar los procesos institucionales permitió dar certeza a una donación de relevancia para la conservación del patrimonio histórico de Querétaro.
La colección está integrada por condecoraciones militares, cartas de visita, libros de primera edición, litografías de templos y conventos queretanos elaboradas durante la primera mitad del siglo XIX, postales fotográficas del Querétaro de las décadas de 1930 y 1940, sables y espadas del siglo XIX, así como publicaciones que circularon entre Europa y América, entre ellas Correo de Ultramar.
Entre las piezas más relevantes se encuentra un ejemplar de la Orden de Guadalupe, condecoración establecida durante el gobierno de Agustín de Iturbide y restablecida posteriormente durante el Segundo Imperio Mexicano; la pieza fue acuñada en oro por la joyería Rother de Viena.

