PROHIBEN VAPEADORES
En medio de un intenso debate parlamentario, la Cámara de Diputados aprobó en lo general las reformas a la Ley General de Salud que buscan reforzar la protección sanitaria frente al crecimiento del mercado de vapeadores y dispositivos electrónicos para fumar.
La medida, respaldada por 324 votos frente a 129, establece una prohibición total para la producción, comercialización, importación, exportación y publicidad de estos artefactos, con el propósito de cerrar el paso a un mercado que opera sin controles y cuya composición representa riesgos comprobados para la salud.
Al presentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Salud, Pedro Zenteno, aclaró que la reforma no contempla sanciones para los consumidores, sino para quienes lucren con la fabricación o distribución de estos productos. “Queda explícito: ninguna persona será sancionada por el simple hecho de consumir. Las penas recaen únicamente sobre quienes participan en actividades comerciales o de acopio con fines de venta”, puntualizó.
A pesar de ello, la discusión generó críticas desde bancadas opositoras, cuyos legisladores interpretaron la reforma como una medida excesiva.
Voces de Movimiento Ciudadano, PAN y PRI expresaron su desacuerdo al considerar que las restricciones podrían derivar en castigos desproporcionados. Sin embargo, la postura oficial insiste en que el espíritu de la reforma es sanitario y busca evitar que estos dispositivos —frecuentemente comercializados sin regulación y con ingredientes desconocidos— sigan expandiéndose entre jóvenes y población vulnerable.
La iniciativa, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, también incluye restricciones amplias para la publicidad en cualquier medio de comunicación y endurece el marco legal contra la producción y tráfico de sustancias tóxicas, precursores químicos y drogas sintéticas, así como el uso ilícito de fentanilo, con el fin de fortalecer las herramientas del Estado en materia de salud pública.
En esencia, el nuevo marco normativo apuesta por cerrar los espacios de negocio irregular que han proliferado en torno a los vapeadores, mientras mantiene a salvo a los consumidores de cualquier tipo de penalización, reforzando al mismo tiempo la estrategia sanitaria nacional.

