Editorial

Videoescándalos, vuelven a embarrar a Pancho

REDACCIÓN

A pesar que el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador señala que no meterá las manos en los casos de corrupción y para ello deja en toda libertad a la Fiscalía General de la República que actúe independientemente sin alguna línea ya que no se actúa por venganza sino por justicia, para el Gobernador del estado Francisco Domínguez Servién es una tormenta que se esta convirtiendo en Huracán el caso que lo involucra ante las declaraciones del ex Secretario de Pemex Emilio Lozoya.

No es por casualidad que ante estos hechos, los panistas involucrados quieran lavarse las manos, sobre todo ante pruebas de videos y escenas que no dejan a ninguna duda la responsabilidad de quienes ahí aparecen.

El escenario es catastrófico para el PAN en el estado ya que la mancha que el gobernador Pancho quien por cierto se atribuye grandes reconocimientos y de ser señalado por encuestas de dudosa publicación como “el mejor gobernador de México”, pasó a ser el rostro de la corrupción por las llamadas reformas estructurales. Cuando siendo senador, habría recibido decenas de millones de pesos y la gubernatura de Querétaro por votar a favor de los intereses del PAN.

Cabe recordar en 2015 se reveló el audio de una supuesta conversación telefónica entre Francisco Domínguez Servién y Carlos Mendoza Davis cuando aún eran senadores porque hablan del Pleno. Mencionan a alguien identifi­cado como Kors –ahora sabemos que sería el entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien les entregaría algo. En este audio, se escucha claramente que “Se compromete con seis mensual” hasta “el día de la elección”. Mendoza cuestiona: “¿Qué te comprome­te después?”, a lo que el queretano res­ponde: “Pagar chingón”, para después preguntarle a su vez si ya fue con esta misma persona y decirle que él le ex­plicará la retribución por un apoyo.

Domínguez Servién y Mendoza Davis fueron parte de la burbuja pa­nista que en el Senado se alió con el PRI, un grupo de calderonistas y per­sonajes prominentes en sus estados que no habían dado el salto definitivo para hacerse del gobierno local.

Como lo mencionó Plaza de Armas en su momento, en la columna del Armero Sergio Arturo Venegas Ramírez, fue el PRI quien con esas negociaciones perdió protagonismo ya que todo ello fue conducido por los operadores del presidente Peña y, dos años más tarde, inició su debacle: primero en seis gubernaturas ante el PAN –entre ellas la de Querétaro- y en 2018 cayó al tercer lugar en la elección pre­sidencial. Y ante ello, en 2016, Ex senadores lograron convertirse en gobernadores: en Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, en Aguascalientes Martín Orozco, incluso los ex priistas abanderados por el PAN lograron la victo­ria: José Rosas Aispuro y Carlos Joaquín González en Quintana Roo. El PRI también perdió Veracruz en ese año a manos del PAN y después también tendría que entregar el gobierno de Nayarit a ese mismo partido. Incluso la lluvia siguió contra el mandatario queretano y después el mismo Emilio Lozoya, acusado de recibir sobornos de Odebrecht, denunció que el gobernador de Querétaro le hizo un desplante en Estados Unidos porque no le habían entregado el dinero pactado.

Según Lozoya, Francisco Domínguez Servién en un evento internacional, en estado de ebriedad, tomó la bandera de México y la lanzó gritando que «esto era una traición porque no le cumplían con la entrega del monto pactado».

«Esto sucedió en un evento denominado CERAWEEK, en Houston, en el mes de marzo del 2014». Asimismo, Lozoya dice que se le puede citar al equipo de Pemex para confirmar el incidente. Lozoya nombró a los entonces senadores Ernesto Cordero, Jorge Luis Lavalle, Salvador Vega (presidente de la Comisión de Energía), Francisco Domínguez (actual gobernador de Querétaro) y Francisco García Cabeza de Vaca (actual gobernador de Tamaulipas).

También acusó a Ricardo Anaya, ex diputado federal, ex dirigente del PAN y ex candidato presidencial en 2018. «Quiero aclarar que no se trató de una negociación, sino que claramente fue una extorsión ejercida por parte de ellos hacia mi persona con la finalidad de que se aprobaran las reformas estructurales influenciadas por Odebrecht y otras empresas extranjeras», aseveró Lozoya.

El ex jefe de Pemex indicó que Videgaray le instruyó darle 6,8 millones de pesos (más de 306 mil 500 dólares) a Anaya para sus aspiraciones políticas en Querétaro.

En total, afirmó Lozoya, el grupo de legisladores del PAN recibió 80 millones de pesos (3,6 millones de dólares) entre 2013 y 2014 por medio de un asesor de nombre Rafael Caraveo.

Para acabar de enterrar el falso prestigio de Domínguez Servien, en un video filtrado aparece Caraveo y Guillermo Gutiérrez, asesores del PAN en el Senado, recibiendo paquetes de dinero de un presunto colaborador de Pemex.

Por este tiempo el Presidente López Obrador visitó Querétaro, sin embargo, ante la situación y con previa negociación con Francisco Domínguez, durante la rueda de prensa “LA MAÑANERA” Domínguez se deslindó de dichas acusaciones y destacó que había separado del cargo a su confidente y secretario Guillermo Gutiérrez, “Se lavo las manos” y se hizo el ofendido ante tales acusaciones, tan evidentes que dio al traste a nivel nacional su negación a declarar ante los reporteros sobre el tema, con un simple “Yo ya fije mi posición al respecto y no voy a hablar de ello”, lo que avaló en ese momento el Presidente López Obrador.

Ante un silencio misterioso durante algunos días sobre el asunto, la situación parecía se había tranquilizado y las aguas había regresado a su cauce. Pero el Gobernador no contaba con una nota de el periódico Reforma que en su primera plano destaco esta semana sobre la cena a la que acompañó en 2014 como senador el hoy gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, al entonces director de Pemex, Emilio Lozoya Austin.

Un encuentro con otros legisladores y empresarios de la industria del petróleo, decía El Periódico de Querétaro en esa fecha, escandalizó el mandatario queretano porque según él, se le adeudaban pagos relacionados con la aprobación de la reforma energética. Reforma dio detalles del bochornoso momento: Emilio Lozoya Austin, impecable, de traje negro, camisa blanca y corbata roja, era el orador central de la CERAweek 2014, una conferencia anual que reúne en Houston, Texas, a lo más granado de ejecutivos y analistas de la industria energética del mundo.

Inició su discurso en la cena de gala, aquel miércoles 5 de marzo de 2014, con una inusual deferencia: “Permítanme saludar con respeto a la delegación de funcionarios mexicanos que está aquí con nosotros; varios secretarios, pero en particular un número significativo de congresistas a quienes quiero agradecer no sólo por su presencia sino por el tremendo apoyo que han dado al sector energético en México. Ellos fueron responsables para la aprobación de la reforma constitucional el pasado diciembre”.

Y efectivamente, en una de las mesas principales estaban muy orondos David Penchyna, senador hidalguense y presidente de la Comisión de Energía, junto a los panistas Francisco Domínguez, de Querétaro; Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; el michoacano Salvador Vega, conocido como “El Gallo”; Juan Bueno Torio, de Veracruz, junto con otros funcionarios de Pemex y ejecutivos internacionales que peleaban por estar ahí con esos héroes mexicanos.

Pocos sabían que varios senadores tenían otra cosa en la cabeza. Tras el ovacionado discurso del funcionario mexicano y ya en la hora de los digestivos, Francisco Domínguez, alterado, tomó una pequeña bandera mexicana que estaba en el centro de la mesa y la puso de cabeza con la amenaza de que así pondrían a Pemex si no les pagaban el dinero que les adeudaban por haber apoyado al Gobierno en su reforma energética.

Penchyna, trató de serenarlo a la vez que enderezó la banderita. Domínguez arrebató el adorno y lo aventó contra Penchyna, gritándole que los habían traicionado al no pagarles, y lo retó a golpes. Froylán Gracia Galicia, brazo derecho de Lozoya en Pemex, y testigo del hecho, reseñó en su declaración ministerial ante la FGR, rendida el pasado 9 de septiembre: “Esta situación generó conmoción y alteró a las personas extranjeras que estaban sentadas en la misma mesa porque no entendían este desplante”.

Gracia lo recuerda así: “compartí mesa con el legislador de Querétaro Francisco Domínguez Servién y el senador David Penchyna Groub y otros ejecutivos de empresas internacionales; durante la cena el senador Francisco Domínguez, quien se veía sumamente alterado, comenzó a reclamarme que no lo tratábamos de forma adecuada e incumplíamos los compromisos adquiridos”.

El funcionario le preguntó a qué se refería, pues nunca le había llevado a ninguna empresa para pedir contratos como si lo habían hecho otros de sus compañeros. Domínguez no se calmó. “Me contestó que o les pagábamos pronto o que tirarían la mesa de negociación, haciendo referencia a la aprobación de las leyes reglamentarias de la reforma energética, a lo que le comenté que yo no sabía nada de dinero”.

Rafael Caraveo, quien fuera secretario particular del senador panista Jorge Luis Lavalle, confesó ante la Fiscalía haber recibido el dinero en efectivo y llevarlo en maletas a su jefe, un senador por Campeche a quien le urgía un financiamiento para su campaña electoral.

Dicho testimonio fortaleció la denuncia del ex director de Pemex quien documentó la entrega de 121 millones de pesos en efectivo para distintos políticos. Ante esta revelación se complementan las evidencias que destruyen la imagen de Pancho quien ahora pretende seguir manipulando las huestes panistas en el estado con su “delfín” Mauricio Kuri quien al parecer es el único candidato de ese partido para la gubernatura.

La moneda esta en el aire y mientras siguen saliendo videos y evidencia de corrupción, lo queretanos valoramos quienes deben gobernarnos, aunque con todo esto la sensatez de la ciudadanía debe contemplar todo esto que define la “prianidad” de los partidos hegemónicos de Querétaro, La mejor opinión la tiene Usted Querido Lector.